Escribe para rehacer tu vida

Escribe tus intenciones de vida. Toma papel y lápiz, enlista poco a poco tus metas, en qué te quieres convertir, cómo quieres vivir, con quién quieres compartir esos momentos. Es muy importante que hagas este ejercicio mecánico para que quede muy claro en tu mente y corazón. Incluso cuando lo escribas pensarás de manera distinta y perfeccionarás tu plan de vida.

Es escasa la gente que acostumbra a planear por escrito su futuro.

Al escribir nuestras metas estamos haciendo el primer esfuerzo físico por alcanzarlas. Date cuenta de la simplicidad de iniciar un nuevo camino. Y no hay ningún esfuerzo fuera de lo normal hasta el momento, solo meditas y escribes. Es física, es ciencia, es cuestión de materia y energía; si se empuja, se mueve.

Todo el cuerpo piensa mejor que el cerebro, eso recuérdalo siempre. ¡Muévete! Nacimos con movimientos constantes en nuestro cuerpo, con jaloneos de manos y piernas cuando fuimos bebés. La naturaleza del cuerpo humano obliga a que esos movimientos se sincronicen con la mente y entonces empecemos a cumplir nuestras intenciones. No solo es la intención, es pasar de ésta a la acción.

Encuentra tu pasión Es momento de decidir. ¿Qué es lo que realmente deseas en tu vida? Haz un alto en tus quehaceres, en tu acelerada vida. Necesitas tiempo, requieres de soledad, algo así como platicarte a ti mismo, escucharte, poner atención plena a esa vocecita que siempre te dice lo que deseas pero nunca le haces caso. Una clave para llegar a ello es preguntarse: ¿qué harías si tuvieras el suficiente dinero para vivir?, ¿a qué dedicarías tu tiempo?

Destina unos días, semanas o incluso meses, el tiempo necesario para que tengas claridad y te visualices en el futuro en salud, familia y amigos, olvida eso que le llaman “vida profesional”. En algunos casos no será algo fácil, porque tenemos el chip que nos implantó la sociedad de estar dentro de un esquema que tiene que ver con estudiar determinadas carreras o trabajar para ganar dinero y al final, vivir.

Visualicemos un panorama ficticio.

¡Quiero ser pianista, pero me voy a morir de hambre como músico! ¡Jamás pienses eso! Primero que nada vivirás, porque al hacer lo que nos gusta estamos viviendo, colocamos como prioridad VIVIR y eso es ya un paso grande. Sigamos con el ejemplo. Al momento de hacer música estás disfrutando de tu placer, estás enfocado en la música y eso implica que por puro gusto estás reuniendo todos los elementos para ser un pianista; como comprar el instrumento, capacitarte, rodearte de gente con los mismos intereses, que incluso son personas que pueden ser tus maestros. Lo único que debes hacer es seguir sus pasos y superarlos.

Justo en este momento se está formando un nuevo pianista en el mundo que llegará muy lejos. ¿Por qué él o ella si llegará y tú no?, ¿Cuál es la diferencia?

Insisto: ¿Qué quieres hacer de tu vida? Olvida por un momento el dinero.

Un último consejo para definir este paso: LO QUE HAGA VIBRAR TU CORAZÓN ES TU FUTURO, en este momento no le hagas caso a la mente, ella te dirá que quiere dinero y te meterá al esquema social establecido.

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